Todas las preguntas que se suscitaron aquel día en la reunión pública estaban referidas a la vida más allá de la muerte.
El Maestro se limitaba a sonreír sin dar una sola respuesta.
Cuando, más tarde. Los discípulos le preguntaron por qué se había mostrado tan evasivo, él replico: ¿no han observado que los que no saben qué hacer con esta vida son precisamente los que más desean otra vida que dure eternamente?
Pero ¿hay vida después de la muerte o no la hay?, insistió un discípulo.
¿Hay vida antes de la muerte? ¡Esta es la cuestión! Replico enigmáticamente el Maestro.
Anthony de Mello.
EL ELEFANTE ENCADENADO
POR: JORGE BUCAY
Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños. Durante la función, la enorme bestía hacía gala de un tamaño, un peso y una fuerzadescomunales… Pero después de la actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y aunque la madera era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza,podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Qué lo sujeta entonces?. ¿Por qué no huye?. Cuando era niño, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante… Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia:”Si está amaestrado, ¿porqué lo encadenan?”. No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
POR: PAULO COELHO.
1. Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen “esa es más bonita”, o “aquella es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.
2. Sabe como llegar frente a ella: muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, ineresante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que es´ta rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.
3. Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya, la responsabilidad también, per no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.
Imagina que existe un banco que te deposita cada mañana $86.400.00 M.N., pero no te permite que dejes un saldo, un remanente de ese dinero, de un día para otro.
Cada tarde, el banco retira todo lo que no pudiste ganar durante ese día. ¿Qué harías?
Por supuesto, gastarías hasta el último centavo. Cada uno de nosotros tiene es banco. Se llama TIEMPO.
Cada mañana te acredita 86,400 segundos, y cada noche se pierde el saldo de tiempo que no empleaste, o invertiste para un buen fin.
No se abona a un balance. Tampoco te puedes sobregirar.
Cada día se abre una nueva cuenta para ti. Cada noche se quema el remanente del día. Si decides no utilizar los depósitos del día, la pérdida es tuya. No hay marcha atrás y no hay retiros para el día siguiente.
Debes vivir con los depósitos del día. Inviértelos al máximo en salud, felicidad y éxito.
El reloj sigue su marcha…..Sácale provecho al hoy. Al presente.
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